Amires Madrid

Texto

Texto

Texto

Texto

Texto

Texto

Elige el contraste y tamaño que prefieras

Ratones ciegos recuperan la visión. (09/11/2006)

El implante de células retinales inmaduras podría servir para restablecer la visión, según un estudio dirigido por científicos del Reino Unido y de EE.UU. en ratones ciegos que se publica en la revista "Nature".

Los investigadores muestran en su estudio, en que las células retinales inmaduras implantadas en la retina de ratones adultos pueden generar nuevos fotorreceptores, lo que sugiere una posible vía para regenerar los fotorreceptores perdidos debido a los diversos tipos de ceguera.

La percepción visual es un proceso sensorial que se inicia en la retina, continúa en el tálamo y finaliza en la corteza cerebral, donde los estímulos luminosos se hacen conscientes. La retina es una porción del sistema nervioso central que está formada por varias capas celulares organizadas para transmitir las señales visuales al cerebro. La principal causa de daño en esta zona es el deterioro de los fotorreceptores (conos y bastones). Por ello, los esfuerzos se han encaminado a regenerar estas células.

Restaurar las células fotorreceptoras debería ser relativamente sencillo porque la mayoría de las conexiones en el cerebro que permiten la visión permanecen intactas en estos pacientes. Pero, pese a los intentos con implantes de células madre. aún no ha habido éxito. Se pensaba que las células madre implantadas no lograban desarrollarse por la propia retina, que actuaba como un entorno hostil que inhibía la regeneración de los fotorreceptores. Los científicos de la Universidad de Michigan (EE.UU.) y del Colegio Universitario de Londres han demostrado que ése no era el problema.

La nueva estrategia también recurre al trasplante celular, aunque en un momento de su desarrollo más avanzado. En este caso se utilizaron células inmaduras de bastones (el tipo de fotorreceptor que permite la visión nocturna), cuando ya habían dejado de dividirse. La clave de la investigación está en el hallazgo de una ventana de oportunidad durante la cual esas células se han convertido ya en bastones, pero todavía no han empezado a funcionar como tales.

Para detectarlos en ese momento de desarrollo tan especial se utilizó una técnica de la Universidad de Michigan que «ilumina» los bastones con una proteína fluorescente de color verde. Con esa tecnología se podía asistir al «nacimiento» de estos fotorreceptores y tomarlos en el momento óptimo de desarrollo.

Esas células, en ese momento tan especial, se obtuvieron de ratones sanos recién nacidos, de apenas un día de vida y se implantaron en las retinas dañadas de ratones. Al implantarse en el nuevo ojo, se transformaron en bastones, crecieron y formaron las conexiones sinápticas necesarias para restaurar la visión. Los responsables del experimento comprobaron la visión de los roedores, observando cómo sus pupilas respondían a diferentes intensidades de la luz.

"Es la primera investigación que muestra que el trasplante y regeneración de fotorreceptores es factible", escribe Robert MacLaren, uno de los autores del estudio. MacLaren también confía en que su estrategia es el principio de un camino para recuperar la visión de miles de personas que la han perdido.

La cuestión ahora es saber si este tratamiento funciona en humanos, además de en ratones. Muchos de los éxitos logrados en animales de experimentación no consiguen trasladarse a enfermos reales. Y más aún, en este caso concreto, no está claro de dónde se pueden encontrar donantes apropiados para conseguir las células necesarias para trasplante sin que, además, causen rechazo.

Una opción es utilizar células embrionarias y conseguir en el laboratorio un desarrollo óptimo para ser implantadas. Los científicos del Colegio Universitario de Londres sugieren en «Nature» que podría recurrirse a células madre que se encuentran en el borde de la retina. Esas células podrían cultivarse y trasplantarse en el interior de la retina si la enfermedad es tratada antes de que la degeneración sea mayor.

Artículo tomado de varias fuentes, principalmente N. RAMÍREZ DE CASTRO (ABC, 9/11/06)