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• Conclusiones.
• Caso clínico.
• Consecuencias de la
maculopatía miópica en fase degenerativa.
• Discusión médica:
Posibilidas o no de complicaciones maculares tras LASIK.
“1. La alta miopía por sí misma puede causar patología macular.
2. La incidencia de la patología macular tras LASIK es desconocida, pero no
parece mayor que la incidencia de patología macular en la historia natural de la
miopía magna.
3. No se ha descrito ningún caso de patología macular tras LASIK para corrección
de hipermetropía.
4. Es razonable por tanto pensar que la ruptura de la membrana de Bruch no está
causada por el LASIK, y que nuestro caso es fruto de la casualidad.
5. Es importante explicar a los pacientes que se van a someter a una
intervención de LASIK que con ella sólo se pretende corregir el error refractivo
y que la miopía tiene todavía el potencial de producir serias complicaciones
vitreorretinianas.
“Mujer blanca de 31 años de edad con alta miopía (equivalente esférico de –10,5 D OD y de –11,25 D OI) a la que se practicó una queratomileusis in situ asistida con láser (LASIK) bilateral en Noviembre de 1999. Tres meses después de la cirugía su agudeza visual sin corrección era de 20/25 en AO. Un año después de la intervención, la paciente consultó por una disminución súbita de la visión central de su ojo izquierdo. La exploración de la retina reveló una ruptura de la membrana de Bruch (estría de laca) que comprometía la mácula.
Discusión: No existe evidencia de que el procedimiento LASIK cause patología vitreorretiniana y la miopía por sí misma puede producir serias complicaciones maculares. Pero es razonable sospechar que los cambios mecánicos inducidos por el LASIK puedan facilitar las rupturas de la membrana de Bruch.
Presentamos el caso de una mujer de 31 años de edad sin antecedentes patológicos sistémicos de interés que acudió a nuestro servicio en noviembre de 2000 refiriendo una disminución brusca de la visión central de su ojo izquierdo.
Como antecedentes oftalmológicos destacamos una miopía magna bilateral (equivalente esférico de –10,5 D en OD y de –11,25 D en OI), un área periférica de degeneración en empalizada en su ojo derecho que había sido fotocoagulada en octubre de 1999 y una queratomileusis in situ bilateral asistida con láser excimer practicada en noviembre de 1999 con resultado funcional óptimo y agudeza visual sin corrección óptica de 20/25 en ambos ojos a los tres meses de la cirugía.
Durante la exploración oftalmológica en noviembre de 2000, evidenciamos una agudeza visual no corregida de cuenta dedos a 60 centímetros en su ojo izquierdo que no mejoraba con agujero estenopeico y una agudeza visual no corregida de 20/25 en su ojo derecho. La exploración del segmento anterior y de la tonometría de aplanamiento ofrecieron resultados normales en ambos ojos. La funduscopia del ojo izquierdo reveló una ruptura horizontal de la membrana de Bruch centromacular que alcanzaba la coriocapilar, sin hemorragia subretiniana secundaria. La angiografía fluoresceínica del ojo enfermo mostró una ruptura de la membrana de Bruch que interesaba a la fóvea, sin neovascularización coroidea subyacente (figs. 2, 3 y 4).

Fig. 1. Estría de laca en un ojo con coriorretinopatía miópica.

Fig. 2. Angiografía fluoresceínica en tiempos medios: gran ruptura de la
membrana de Bruch que interesa a la mácula.

Fig. 3. Angiografía fluoresceínica en tiempos tardíos: ruptura de la membrana
de Bruch macular sin neovascularización coroidea subyacente.

Fig. 4. Angiografía fluoresceínica en tiempos tardíos: ruptura de la membrana
de Bruch macular que afecta a la fóvea.”
“Actualmente muchos de nuestros pacientes miopes se someten a cirugía refractiva mediante queratomileusis in situ asistida con láser excimer (LASIK). Se han descrito muy pocas complicaciones vitreorretinianas asociadas a este procedimiento quirúrgico y la aparición de enfermedades maculares relacionadas con el LASIK ha sido todavía más excepcional. Sabemos que la maculopatía miópica en fase degenerativa puede presentarse como: atrofia coriorretiniana parcheada, neovascularización coroidea, mancha de Fuchs y rupturas en la membrana de Bruch también conocidas como estrías de laca (fig. 1). La prevalencia de las estrías de laca en ojos miopes con una longitud axial mayor de 26,5 milímetros es del 4%. Éstas son más frecuentes en los hombres jóvenes miopes que en la población miope general. Sus complicaciones son: membranas neovasculares coroideas y hemorragias subretinianas en ausencia de neovascularización”.